miércoles, 25 de abril de 2012

CRISIS ESTRUCTURAL DEL MODO DE PRODUCCION CAPITALISTA

Por Raul Donoso y Manuel Solís
(Síntesis de diversos documentos)
La acumulación del capital es una teoría esencialmente marxista respecto al proceso histórico relativo a la expansión del capital en sus diversas fases que supone que la acumulación de capital de unos responde obligatoriamente a la explotación y consecuente pauperización de otros. Tiene una fase directa (expansión de corto alcance) en la cual se programa una dominación regional (que es la que analizó Carlos Marx) y otra de largo alcance en la cual se desbordan las regiones y se conquistan mercados lejanos. Esto último se emparenta totalmente con el imperialismo (fase actual que no conoció Marx, pero lo dedujo de su tesis).
La idea de una crisis estructural tiene su origen en el prólogo a la Contribución a la Crítica de la Economía Política donde Marx se refiere a una situación histórica que él califica como una era de revolución social, es decir una “crisis” de largo plazo que se puede definir como estructural. En las palabras de Marx, en este documento tan decisivo:
Durante el curso de su desarrollo, las fuerzas productoras de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes, o, lo cual no es más que su expresión jurídica, con las relaciones de propiedad en cuyo interior se habían movido hasta entonces. De formas evolutivas de las fuerzas productoras que eran, estas relaciones se convierten en trabas de estas fuerzas. El cambio que se ha producido en la base económica trastorna más lenta o rápidamente toda la colosal superestructura”. I
Se puede ver en este y textos que Marx no se imaginaba un cambio de modo de producción inmediato sino en un proceso histórico. Esto se ve cada más claro cuando dice más adelante:
Una sociedad no desaparece nunca antes de que sean desarrolladas todas las fuerzas productoras que pueda contener, y las relaciones de producción nuevas y superiores no se sustituyen jamás en ella antes de que las condiciones materiales de existencia de esas relaciones hayan sido incubadas en el seno mismo de la vieja sociedad.”
Está claro en este texto tan sintético y tan cuidadosamente elaborado que Marx no podría aceptar la idea de un “derrumbe final” del capitalismo tal como se empezó a discutir en el final del siglo XIX y comienzos del XX en la Internacional Socialista (II Internacional).
Según Marx el  modo de producción capitalista será superado
-  Por un nuevo modo de producción basado en la propiedad colectiva de los medios de producción,
- Por la superación del trabajo asalariado,
- Por la superación de la división entre el trabajo intelectual y el manual,
-Por  la superación del Estado y de la política, y
- En la extinción de las clases sociales que sería precedido por una formación social intermedia, que se pasó a llamar el socialismo (*).
(*) En esta formación social intermedia todavía existiría el Estado para obligar por la coerción (dictadura del proletariado) la transformación de todo el sistema jurídico, de todas las instituciones ideológicas, del sistema educacional, de las relaciones de producción capitalistas y para alcanzar el más alto estado de desarrollo de las fuerzas productivas de manera a permitir una economía de la abundancia que sustituiría las formas socioeconómicas conocidas, fundadas en la escasez.
Según Marx, la superación del capitalismo será la superación de la prehistoria humana y el inicio de la historia de la humanidad. Es evidente que una trasformación tan radical de la sociedad en escala mundial no podría realizarse de una manera inmediata y tampoco las formaciones sociales que articularían esta trasformación no podrían ser un modelo único sino que sería el resultado de distintas tradiciones culturales y civilizatorias, distintas correlaciones de fuerza y distintas formas de organización política. Tampoco podemos retirar de este plan histórico la idea de un solo y concomitante proceso de transformación. Es evidente que se supone incluso avances y retrocesos de una lucha de clase que se desarrolla en interacción con los más distintos sistemas sociales locales, nacionales o regionales.
Editado por vozsiglo21.cl

martes, 10 de abril de 2012

FUERA DE LOS CARGOS PUBLICOS LOS AGENTES CRIMINALES DE LOS APARATOS DE REPRESION DE PINOCHET

Una  querella criminal en contra del diputado por Ñuble, Rosauro Martínez Labbé (RN),  fue presentada el 8 de abril de 2012 en la Corte de Apelaciones de Santiago por el abogado Boris Paredes en nombre de la AFDD que preside Lorena Pizarro y con el apoyo del Partido Comunista.
El libelo se basa en una lista del Estado Mayor General del Ejército fechada el 28 de agosto de 2008 y que incluye los nombres de miembros de la desaparecida Dirección Nacional de Inteligencia (DINA), la policía secreta de régimen militar fascista de Pinochet.
Soslayando que durante la dictadura militar y ante la presión nacional e internacional la DINA fue reemplazada por la igualmente siniestra CNI,  Martínez declaró que  “Efectivamente fui miembro del Ejército de Chile y cumplí siempre con todas las disposiciones que la institución tiene para su normal funcionamiento”, agregando hipócritamente que  “mi conciencia está tranquila ya que no he formado parte de ninguna asociación ilícita y no tengo nada que ocultar”.
Además del diputado, figuran el alcalde de Providencia, Cristian Labbé, el hijo del dictador  Augusto Pinochet Hiriart, así como Jaime García Covarrubias, asesor del Instituto de Defensa Hemisférico de Estados Unidos, y centenares de civiles y militares, todos ya en retiro.
Lorena Pizarro. presidenta de la AFDD declaró:  “Quien perteneció a los aparatos represivos del régimen, sin duda es un genocida, criminal y asesino, y no pueden ocupar cargos de representación ni desarrollar su vida en normalidad porque lo que tienen que hacer es ir a la cárcel como cualquier criminal”.