Editorial El Siglo 20 de octubre de 2011
Cada cierto tiempo, las clases sociales privilegiadas, las doctrinas totalitarias y excluyentes se desnudan y exhiben sin recato su verdadera catadura en la plaza pública de la historia. No es que les agrade, por cierto. Es que se sienten amenazadas en sus posiciones, perciben que los vientos renovadores que soplan a su alrededor afectarían su modo de vida. Ellas prefieren, para decirlo con el refranero, "sacar las castañas con la mano del galo" Esto es, dejar el trabajo sucio para oíros, por lo general sus asalariados, y así mantenerse incólumes en sus protegidos territorios.
Pero ocurre que, por imprevisión o ambiciones no bien temperadas, les ha tocado la suerte -bien financiada esta suerte, desde luego- de administrar sus negocios globales con mano propia. Y entonces, pierden “la serenidad”. (“Altazor, ¿por qué perdiste tu primera serenidad?/ ¿Qué ángel malo se paró en la puerta de tu sonrisa/ con la espada en la mano?”, comienza el monumental poemario de Vicente Huidobro.)
Como el adicto que sabe que volverá a recaer en su obsesión, los de la derecha pura y dura hacen las leyes, incluso las cartas magnas, pero siempre cuidando de dejar abierto el resquicio, el pretexto, para volver a su adicción totalitaria cada vez que se sientan vulnerados en sus privilegios
Es asi que al lado de los capítulos consagrados a "garantizar" las libertades de conciencia de pensamiento y expresión, e incluso de reunión, instalan todo un arsenal de "excepciones''. Y así, es casi normal que seamos regidos por esas excepciones vergonzosos sistemas electorales, leyes de "seguridad interior", estados de emergencia, de sitio, etc.
El panorama de estos días, en nuestro Chile que al decir de Violeta Parra "limita al centro de la injusticia", es a estos respectos muy elocuente: marchan por cientos de miles los manifestantes por una educación digna y se expresa en el mismo sentido un millón y medio de chilenos en una consulta preparada con los escasos recursos de organizaciones sociales; reciben los dirigentes estudiantiles apoyo y admiración por todo el mundo - y esto no es un decir. ¿Y cómo se reacciona desde el gobierno?
Salen a la palestra los ministros y el propio presidente de la república para anunciar la aplicación de las medidas de excepción". Argumentan en nombre de la tranquilidad ciudadana, del estado de derecho, de "la paz social".
Van mas al la y amenazan con el recuerdo aun fresco de los años de la dictadura
Y habría que creerles, pues en sus filas se reclutaron los que la promovieron y le dieron contenido. El mismo contenido contra cuyas huellas se levantan por millares los chileno» que no sólo están cansados y por ello protestan, sino que se saben portadores de un programa profundo de transformaciones
Así, pues, está rayada la cancha: de un lado el pueblo del otro los que esgrimen el arsenal represivo de un estado que no es "de derecho" sino “de derecha"
El pueblo sabe, de antigua sabiduría y sufrida experiencia, que no tiene otra herramienta que su movilización, su unidad y decisión para lograr que la minoría que “lo gobierna” sea derrotada en su tentación totalitaria.
------------

No hay comentarios:
Publicar un comentario